Al acostarme.
Al descanso nocturno, pienso en Jesús Nazareno, desde la mirada de sus seguidores (LOS NAZARENOS) hombres que cualquier niño temería ver, por tapar su rostro y vestir atuendos diferentes a los demás hombres del común. Mi descanso nocturno es interrumpido por las imágenes mentales llamada “sueños “pero ¿qué pasa en dichos sueños? ¿Por qué casi siempre atiendo a los mismos? A eso quiero responder por medio de este escrito, no al significado de sueño, pues, no es mi fin. Quiero dar un argumento a la imagen mental nocturna que ha marcado mi vida desde que era niño.
Desde mi corta edad.
Me apasionaba ir a la Iglesia, especialmente en Semana Santa, en exclusivamente cuando sacaban algún santo en procesión. Pero me marcó el hombre de túnicas moradas, con la cruz a cuestas y una mirada de reflexión, que no es hacia el cielo como la mayoría de imágenes; dicha imagen mira la tierra, mira desde su condición de dolor, JESÚS NAZARENO, era el referente de mi vida; pero al ver los encapuchados, la primera vez casi me muero del susto, era pequeño, lo extraño era que ese miedo me gustaba, la segunda vez me causa temor y curiosidad, luego me explicaron que eran seres humanos que ofrecían penitencia y seguían a la imagen que me apasionaba. Fui creciendo hasta llegar a mi adolescencia con la misma pasión que me identificaba, y di apertura a seguir al nazareno más de cerca a llevar con él la cruz desde un sentido simbólico.
Era un adolescente.
Cuando vestí mi hábito de nazareno, la primera túnica morada, con mi cíngulo, tapándome la cara; ese miércoles santo lo recuerdo como si hubiese sido hace pocas horas, quería parecerme a Él. Pero algunos se preguntarán ¿la imagen no tapa su rostro? Pero en mi contemplación si veo el rostro del nazareno tapado, se adentró para sufrir por amor, lleva un capiro de silencio por amor al hombre, calla, llora, y suda sangre. Y es por ello que hoy me atrevo a describir la simbólica del Nazareno, para clarificar lo que vive un hombre seguidor del Nazareno, no es espectáculo como algunos lo llaman, ni los protagonistas de la Semana Santa como si fuera una película de terror; es la conexión del hombre hacia el ser, que carga con su cruz, teniendo en cuenta que no es el peso de madero como materia, es el peso de pecado.
SIMBÓLICA NAZARENA.
Debemos aclarar que es un signo y símbolo ya que no es lo mismo. Víctor Codina (sacerdote Jesuita) dice lo siguiente Podemos ver con la imagen, que las acciones propias de los nazarenos poseen una simbólica, quiero decir que no es solo dado a lo racional o lo empírico, las hermandades y cofradías no solo viven de la experiencia es decir de los sentidos, las acciones nazarenas escalan un grado más alto que un solo signo externo, llegan a la simbolización del Carisma es decir una trascendentalidad, una conexión con la divinidad, cruzar fronteras; es por ello que el Nazareno no se presenta como un hombre del común, marca territorio a la hora de realizar la fuga mundi, es decir fuera del mundo, pero más que un escapar es poder sentir a Jesús en el silencio, en la soledad, en la penitencia, en la oración y en las procesiones propiciadas por la misma institución.
El “Desande”
Es un acto de piedad propio de los nazarenos, dicha procesión se realiza a las 11:00pm del Viernes Santo; durante el recorrido los nazarenos van descalzos como se puede ver en la foto, y dos velas una para cada mano, no hay cantos, no hay rezos, solo se escuchan las matracas, y la gente que acompaña va en la misma tónica, pues, ellos han dejado a Jesús el nazareno, en el sepulcro, no llevan guantes, ni capa, tampoco el llamado Cristo de pecho. Ahora bien, nadie lo sospecha, pero la procesión del desande es realiza en sentido contrario a como llevaron el sepulcro. Ejemplo: si lo llevaron de sur a norte, ello viene de norte a sur.