Nazarenos De Jesucristo.

“Jesús muere en la cruz.”

Nazarenos De Jesucristo
Del Evangelio según San Marco (15, 33-34.37, 39).

12 Estación

Llegada la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. A la hora nona gritó Jesús con fuerte voz: «Eloí, Eloí, ¿lama sabactaní?», que quiere decir —«¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?»... Pero Jesús lanzando un fuerte grito, expiró... Al ver el centurión, que estaba frente a él, que había expirado de esa manera, dijo: «Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.»

MeditaciónJesús clavado en la cruz, inmovilizado en esta terrible posición, invoca, al Padre (cf. Mc 15,34; Mt 27,46; Lc 23,46). Todas las invocaciones atestiguan que El es uno con el Padre. «Yo y el Padre somos una sola cosa» (Jn 10,30); «El que me ha visto a mí ha visto al Padre» (Jn 14,9); «Mi Padre sigue obrando todavía, y por eso obro yo también» (Jn 5,17). He aquí el más alto, el más sublime obrar del Hijo en unión con el Padre. Sí: en unión, en la más profunda unión, justamente cuando grita: Eloí, Eloí, lama sabachtani?: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Mc 15,34; Mt 27,46). Este obrar se expresa con la verticalidad del cuerpo que pende del madero perpendicular de la cruz, con la horizontalidad de los brazos extendidos a lo largo del madero transversal. El hombre que mira estos brazos puede pensar que con el esfuerzo abrazan al hombre y al mundo. Abrazan.

He aquí el hombre. He aquí a Dios mismo. «En Él.... vivimos y nos movemos y existimos» (Hch 17,28). En Él: en estos brazos extendidos a lo largo del madero transversal de la cruz. El misterio de la Redención.

Aclamaciones

.Perdón, Señor, perdón.

. Te adoramos, Cristo y te bendecimos.

. Porque por tu santa Cruz redimiste al mundo.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria).