La imagen de Jesús Nazareno.
La presente portada fue un obsequio del fraile Franciscano Alejo de la Concepción
Ya no es un movimiento de solo penitencia, o cargueros de imágenes, acciones que embellecen la semana santa y más la Sagrada Liturgia, pero ahora prima, algo que por necesidad, todos tenemos que dar importancia EL NAZARENO COMO TAL.
Como dije al principio la sociedad actual va a la velocidad de una flecha, con ello quiero decir que no podemos quedarnos en los meros signos, o reglamentos medievales, la tarea es dar como dijo el Papa reiteradamente un primero paso; con ello no quiero decir que las leyes no sean importantes, pues, para que haya un orden en cualquier grupo social es importante las normas y leyes
para que todos vivamos organizadamente, pero esas leyes deben de responder a una necesidad de cada grupo, pueblo o nación, por ende, las hermandades han tenido que dar un giro a las formaciones, para dar importancia al tema que me ha preocupado y es “el hombre y su yo” los jóvenes de hoy, y me incluyo vivimos enajenados por los medios tecnológicos, y ya no recae solo en los jóvenes, ahora son desde la edades más mininas hasta las edades adultas, creo que ya no ocupamos nuestro tiempo, sino que los medios ocupan nuestro tiempo, nuestro espacio, nuestra verdadera felicidad que es JESUCRITOS. Creo que nos da miedo encontrarnos con ese yo, evaluarnos y preguntarnos quienes somos.
El objetivo como hermanos es seguir alimentando nuestra tradición, nuestra penitencia, el nazareno puro. Pero también dando apertura a otros campos importantes para cimentar bases en nuestros semilleros, novicios y consagrados, que los jóvenes realicen debates sobre las problemáticas actuales, la falta de humanización, el mal gobierno, y lo que no debemos.
Agradecimientos sinceros a todos, por prestar atención a esta pequeña reflexión, donde no quise citar ningún autor en especial, solo la Biblia, pues quería hablar desde lo más profundo de mi, y espero que mi único autor para citar sea Cristo.
Que el Señor los bendiga hoy, mañana y siempre.