Todo tiene sentido: Jesús por amor nos da su vida. Jesús cumplió con la voluntad de su Padre. Su misión terminaría con su muerte, pero su sacrificio sería aceptado por el Padre. Resucitará. La obra de nuestra redención está completada, pero tenemos que colaborar con ella, tenemos que obrar para merecer esa redención. No hemos salvado todavía nuestras almas, pues somos libres. Todo lo que hagamos debe estar dirigido a este fin.